Sat, 05/29/2021 - 11:49

Mujer militar entre la vocación de servicio y ser madre

Mujer militar entre la vocación de servicio y ser madre

Ser militar significa tener valor, disciplina, respeto y compromiso, es un trabajo arduo de entrega. Sin embargo, para ser madre también se necesita tener las mismas características, pero, con un nivel de exigencia mayor; son dos contextos de vida diferentes que al final terminan uniéndose y permiten reflejar en un solo actuar el amor, la protección y la sabiduría que solo una madre puede brindar.

Una mamá dedicada al servicio sabe y comprende que su rol al final del día es doble, que debe velar no sólo por la soberanía que un día juró defender, sino que también lo debe hacer por su familia y nunca decaer, tal es el caso de la Técnico Segundo Cely, quien se desempeña actualmente como Almacenista del Establecimiento de Sanidad Militar 3382 del Grupo Aéreo del Amazonas; de esta manera la Suboficial administra su tiempo entre ser madre y las responsabilidades que desempeña en su Fuerza Aérea Colombiana.

Con una gran sonrisa y un suspiro Cely afirma que “su fortuna está compuesta por su esposo, un señor Suboficial del grado Sargento Segundo del Ejercito Nacional y por sus dos maravillosos hijos Arley de nueve años de edad y Samuel de cinco años”, quienes cumplen la misión de apoyar cada decisión de la mujer que lidera, cuida y protege su hogar.

Cely es oriunda del reconocido municipio Espino de Boyacá, perteneciente al curso N° 19 de Suboficiales del Cuerpo Administrativo y es Tecnóloga en Regencia de Farmacia, quien “en su adolescencia tomó la firme decisión de pertenecer a la gloriosa Fuerza Aérea Colombiana y a sus 28 años logró cumplir su meta, pues su sueño era ingresar a una institución militar”, para ella ser integrante de la Fuerza “es un orgullo, es de personas que deben tener valores, es de muchos sacrificios y ante la sociedad es un trabajo que debe ser admirado, respetado y que brinda confianza”, expresó la Suboficial.

Cely, antes de pertenecer al selecto grupo de trabajo del GAAMA, laboró en una de las Unidades más antiguas de su Fuerza, en el Comando Aéreo de Mantenimiento CAMAN, donde logró aprender lo que hoy en día sabe de la vida militar y aplica en sus labores diarias desde el Amazonas, a sus once años y once meses de servicio con su amplia experiencia reafirma que“pertenecer a las Fuerzas Militares y ser mamá le permite tener la satisfacción del deber cumplido, por poder servir y ayudar a los demás desde ambos roles”.

Para esta madre militar hoy, a sus 40 años de edad, considera que tener el privilegio de dar a luz permite tener una amplia visión del mundo para poder adquirir lo bueno y después transmitirlo a sus hijos, sabe que “ser mamá es un reto grande, en el cual se debe aprender a diferenciar entre el mundo de un niño y el mundo de un adulto para poder impartir pautas de crianza y de educación adecuadas, las cuales deben ir forjadas con valores, amor y ejemplo, en aras de entregarle al universo un hijo, un niño, un hombre, un adulto sapiente, educado y fuerte, capaz de enfrentar y vivir cada circunstancia sin temor alguno, pero con obediencia".

El reto más difícil para esta mujer durante su vida como militar y como madre ha sido “tener que sacrificar momentos con su familia", sin embargo, sabe que la mejor forma de superarlo es siendo una mujer de carácter, honesta, comprometida, dedicada, responsable, leal y justa con su familia y con su trabajo” aclaró Cely. Aprender a dividir su tiempo entre los dos espacios en su vida ha sido una tarea ardua, pero productiva porque le ha permitido vivir experiencias nuevas que quizá otras personas no lleguen a apreciar.

Cely hace parte del distinguido equipo de Sanidad Militar del GAAMA, el cual hasta la fecha está conformado por sólo mujeres, quienes han tenido que superar grande retos como ha sido el COVID-19, ese fue un desafío para ella porque durante la pandemia tuvo que trabajar el doble, su horario laboral cambió, las tareas se duplicaron y lo más difícil de todo fue que uno de sus hijos se contagiara con el virus, por ende, tuvo que esforzarse por cumplir con su responsabilidad como madre y como militar, por eso para ella “entre ser militar y ser mamá no hay cavidad para desfallecer jamás”.

Finalmente, a la pregunta ¿qué consejo les daría a las mujeres militares que quieren ser madres?, Cely respondió que “para poder serlo hay que tener mucha paciencia, aprender a tolerar y esperar a que llegue el momento para disfrutar al máximo a esos maravillosos seres y darles el lugar que se merecen, pues dar vida es una experiencia inolvidable que no tiene comparación, es conocer el verdadero amor”.

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